Escudos de Ourense En la Plaza del Hierro

La Plaza del Hierro número 3, que originalmente se llamaba la Cruz de los Herreros, recibe este nombre porque los mercaderes venían a vender aquí objetos de hierro. En ella encontramos varias casas blasonadas; la más vistosa, el palacio de los Boán, es protagonista de otra entrada.

Corren dos versiones acerca del origen de la fuente que decora el centro de la plaza. Una, que fue traída del Monasterio de Osera, y la otra, que provenía del Monasterio de San Esteban de Ribas de Sil.

En el siglo XIX, debido al abandono en que estaban dichos monasterios, se autorizaba a desmontar las fuentes que se hallaban en sus jardines y a ponerlas en los parques de nuestra ciudad. Se trajeron cuatro fuentes a Ourense, tres desde del Monasterio de Osera y una de San Esteban de Ribas de Sil, y se reconstruyeron colocándolas en distintas plazas: en esta plaza del Hierro, en la plaza del Trigo, en los jardinillos del Posío (ésta posteriormente fue trasladada al parque de la Alameda) y en el parque de San Lázaro. El problema es averiguar cuál de estas cuatro fuentes es la originaria de San Esteban. Parece ser que se trata de la de la plaza del Hierro; quizás la dificultad añadida sea que en el Monasterio de Osera, pensando que era la de allí, se realizó una copia para sustituirla, la que aún ahora se puede ver.

La decoración de la fuente representa a sirenas en su base, cariátides y al dios Eros y, coronando el conjunto, dos águilas.

Detalle de la fachada al lado de la Fuente
Edificio en la Plaza del Hierro

En la casa que está al lado de los soportales de esta plaza nos encontramos un escudo timbrado de yelmo, quizás del siglo XVIII, y dispuesto en cuatro cuarteles:

En la Plaza del Hierro
Detalle del Escudo
  • Primer Cuartel: los 13 roeles (redondeles) de los Lemos (si nos ponemos puristas López de Lemos,daría para un post largo explicar por que no hago distinción entre ellos).
  • Segundo Cuartel: entiendo que pueda ser de los Pereira gallegos. Sus armas son: Escudo de plata y una cruz como la de Calatrava, ya que no dispone de bordura de plata y las quinas de Portugal, que serían pertenecientes a los Pereira portugueses.
  • Tercer Cuartel: del linaje Suárez de Deza. Es complicado datar este escudo sin ver el expediente de armas que lo generó, ni ninguna otra información. Las cinco flores de lis pudieran pertenecer a los Maldonado, Aldao, Lobeira o incluso a algunas ramas de los Luaces. He visto que alguna vez han asignado este escudo de las flores de lis a los Deza, pero pienso que sería más correcto decir que es perteneciente a los Suárez de Deza, que tienen en su escudo las mismas cinco flores de lis, con la diferencia de que dispone de una bordura exterior (lonsaje), que en este no aparece. También es cierto que nos encontramos ejemplos de los Suárez de Deza con cuatro e incluso tres flores de lis, pero en el apellido Deza solo encontraremos un castillo de plata con cuatro flores de lis y yo no recuerdo ver ninguna labra de estos últimos con las citadas cinco. De ahí la dificultad.
  • Cuarto Cuartel: linaje Sotomayor. Sus armas: En campo de plata, tres fajas con dos órdenes de jaqueles de oro y gules, separados por una barra de sable.(puede ser Saavedra ,pero mi intuición me susurra que son los Sotomayor)

Una nota personal

A modo de observación final, no puedo evitar mencionar que mi familia paterna habitó este edificio a principios del siglo XX. Aún conservo fotografías antiguas de la capilla privada que poseían en su interior; por el momento, la tecnología me ha jugado una mala pasada con el escáner, por lo que compartir esas imágenes tendrá que esperar a una mejor ocasión.

La existencia de una capilla particular tan próxima a la Catedral siempre me ha resultado curiosa, aunque supongo que son esas particularidades que definimos como "ser orensanos". Por respeto a la privacidad de quienes habitaron aquel hogar, me guardo el detalle de qué habitaciones ocupaban, pero sí me gustaría añadir que, con el paso del tiempo, las figuras religiosas que albergaba aquel oratorio fueron donadas a la Iglesia de Santa Eufemia, donde hoy permanecen.

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