Los Balcones de Ourense

Balcones en el casco viejo de Ourense

Aunque pudiera parecer extraño para una ciudad gallega con fama de que siempre llueve -cuando llueve en Galicia, es arte y no agua-, Ourense está llena de balcones. Todo el casco viejo de la ciudad está poblado de cientos de balcones y la verdad es que sorprende un poco ver tantos. Será quizás que a los ourensanos nos gusta andar asomados a la mínima a ver qué pasa por nuestra ciudad, o puede que se deba a nuestro clima.

Multitud de diseños de balcones de Ourense

Si a este nos referimos, la provincia de Orense pertenece al clima oceánico-mediterráneo. Es la zona más seca de Galicia, con un promedio de más de 2.500 horas de sol al año y las precipitaciones por debajo de 800 mm. La temperatura media anual es de alrededor de 14 grados, con veranos calurosos de 30 grados de media (tener 45º no es extraordinario, como tampoco lo es que a lo largo del año haya muchos días en que la ciudad sea la protagonista de las temperaturas máximas).

Ourense se encuentra geográficamente situada en una depresión que genera una acumulación de masas de aire que acentúa las temperaturas, de modo que no es raro pasar a lo largo del día de 3 grados a los 24, con una amplitud térmica de 20 grados, una de las más altas de España.

Balcones de forja en Galicia antiguos

Los balcones son discretos, estamos acostumbrados a verlos de reojo al pasar por encima casi sin reparar en ellos. Y cuando nos fijamos, nuestros ojos suelen pasar directamente a las líneas básicas de los edificios que contemplamos, sin darnos cuenta de que unos balcones decorados son los que dan a veces interés a la construcción. Nosotros te invitamos a que les des una oportunidad, verás verdaderas obras de arte.

Detalle de un enrejado de balcón artesanal

Aquí te dejamos una muestra de balcones de principios del siglo XIX, cuando no había máquinas y hacer los forjados de hierro era propio de artesanos y artistas; trabajaban normalmente de manera autónoma, miraban la fachada y no hacía falta que dijeras qué querías, dibujaban sus bocetos, les daban forma en sus pequeños talleres y venían a montarlos.

Tuve ocasión de conocer a un artista heredero de éstos; hijo y nieto de herreros, continuaba la tradición de la familia y aún guardaba carpetas con los croquis que habían realizado su padre y abuelo, dibujos a pluma hechos con tal perfección que parecían sacados del ordenador. No tenía estudios, había empezado a trabajar con su padre de aprendiz, casi de niño, acuciados por la necesidad de traer un jornal a casa. Pero aquel hombre podía hablarte de todos los estilos arquitectónicos, todas las decoraciones de balcones, todas sus formas, todas sus técnicas y lo contaba como solo lo contaría un artista, un hombre orgulloso de sus creaciones.

Forja compleja en edificios civiles

Para las maquetas de papel, pues la verdad es que suponen una dificultad añadida; para nosotros sigue siendo un reto poderles dar volumen y no dejarlos incrustados y lisos en la foto de la fachada, sin acabar de encontrar la solución que sirva con sencillez de montaje a todas las escalas, para maquetistas aficionados, no avanzados, que quieran invertir poco tiempo y menos dinero en realizar un trabajo de calidad. Por pedir que no quede, luego ya veremos qué sale de todas las pruebas que hacemos.

Galería de Detalles de Forja Ourenzana

Balcón de líneas rectas Florido forjado en hierro Sencillez y sobriedad en forja Forjado antiguo barroco Balcones de hierro remachado Balcón tradicional gallego Balcones pintados en blanco Flores de forja decorativas Monogramas heráldicos en balcones Balconadas blancas luminosas Balcón gallego forjado florido Panorámica de balcones Ourense Hierro forjado lacado en blanco Balconadas del siglo XX Ourense Forja de la primera mitad del siglo XX Diseño de balcón corrido tradicional Estructura de balcón clásico Detalle de forjado de época Esquinas ornamentadas con boliches dorados Rejería de forja clásica casco viejo Balconadas en fachadas barrocas ourensanas Filigrana de hierro lacada en blanco

Comentarios

  1. Hoxe fixeime nos balcons dunha casa enfrente do Inorde..eran increiblemente bellos...
    Estamos tan cegos ...que xa non miramos..

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  2. la fuerza de la costumbre , solo es eso..............con solo pararse un momento y mirar hacia arriba , se descubre otra ciudad :)

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