Lepra y peste negra en Ourense Historia de epidemias y lazaretos

Lepra y Peste Negra en Ourense: Historia de Epidemias y Lazaretos

Como complemento a las entradas dedicadas a los Hospitales de la ciudad, abordamos el tema de las leproserías, pestes y epidemias en Ourense. Si bien queda fuera del ámbito arquitectónico o de construcción, forma parte de la historia de los edificios y es motivo de influencia en la actual fisonomía de la ciudad.

Los primeros lazaretos de Ourense

Grabado antiguo que ilustra los efectos de las epidemias históricas en Europa
Grabado que ilustra los devastadores efectos de las grandes epidemias en Europa.

La lepra, aunque ya era conocida en Europa desde el siglo VI, no lo será en Ourense hasta el siglo XII. En una escritura del Monasterio de San Martin de Pinario de 1142, Manuel Murguía recoge la fórmula de "contraiga la lepra si no cumple el contrato" por lo que la enfermedad debió alcanzar Galicia y nuestra ciudad con la misma virulencia con la que golpeó en Europa, ya que en cualquier ciudad gallega se construían leproserías.

Estos establecimientos, que se situaban en las afueras de las ciudades, eran recintos amurallados, normalmente con materiales muy pobres y casetillas de factura que eran quemadas al fallecer el enfermo. Solían tener capilla con cementerio y estar cerca de caminos transitados para que los enfermos pudieran obtener limosnas que ayudaran a su sustento.

La localización en Orense es un poco compleja ya que al menos existieron tres lazaretos, en tres ubicaciones distintas. Se barajan como posibles ubicaciones de la primera capilla lazarena de nuestra ciudad, la que está en el camino de Portobello, por la carretera de Monforte (seguramente sea la capilla que en estos momentos aún se encuentra allí); la segunda capilla se encontraría quizás por donde la zona donde en la actualidad se halla el colegio Curros Enríquez (según Otero Pedrayo) y la tercera, más conocida, en el Parque de San Lázaro (es la que se trasladará a Peliquín).

Según la evolución de la enfermedad se distinguían los gafos y los leprosos: los gafos aún no tenían todos los síntomas de la enfermedad, en cambio se decía de los leprosos que habían perdido la facultad de la voz.

La Peste Negra golpea la ciudad

Esquema explicativo de la transmisión y efectos de la peste bubónica medieval
Representación de la transmisión y efectos de la peste bubónica en la sociedad medieval (vía Wikimedia Commons).

Se quejaba el Vicario del Obispo de Ourense, Juan de Cardellac, en el año 1348, "de que no hay apenas labradores y que son muy caros al ser diezmados por la peste negra". Precisamente el Duque de Lancaster, que es aclamado en nuestra ciudad rey de Castilla, sufre en sus ejércitos la peste negra y tan mermado se vio de fuerzas que tuvo que abandonarla, las crónicas hablan de grandes piras de soldados fallecidos ardiendo en el campo de los Remedios durante varios días. Se calcula que perdió más del 30% de sus efectivos.

En 1421 el cabildo se lamenta de la gran mortandad que la peste está produciendo con la llegada del verano. Existiendo documentos notariales que así lo atestiguan "por cuanto andaba la pestilencia y moría mucha gente".

En el otoño de 1446 vuelve repuntar la peste y en 1467 las soluciones que se aportaban no es que mejoraran el asunto: desde tomar té e infusiones, a tomar laurel hervido en agua como infusiones (parece que alguna atribuida al Obispo de Ourense y otras al médico Alonso López de Valladolid).

Santa María de Reza y nuevos brotes

Imagen de Santa María de Reza en Ourense como figura protectora contra las plagas
Santa María de Reza, imagen protectora de Ourense contra las plagas.

En 1551 la plaga de la peste vuelve a asolar Ourense, el obispo, cabildo y concejo acuden a la Catedral a rezarle a Santa María de Reza como protectora de la ciudad frente a la peste. Parece que con poco éxito, porque en 1598 seguía Ourense azotada por la epidemia.

En 1569, aparece un nuevo brote de peste en Melón y varios pueblos más de la provincia, al parecer la enfermedad entra por la zona de Bayona y del Grove

Comentarios

  1. Interesantes datos. Solo una corrección: es imposible que en 1467 los habitantes de Ourense tomaran té como posible solución para la peste, ya que esta infusión no llegó a Europa hasta el siglo XVII, y no se popularizó hasta el siglo XVIII (y, aún así, sobre todo en Inglaterra y Holanda, porque en el resto de Europa y en España, concretamente, nunca hubo mucha afición a esta bebida).

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  2. Muy buen apunte así es, la documentación era de un libro antiguo, seguramente hacia referencia a infusiones ( lo de los tes le debió parecer mas bonito). Muchas gracias por su correción

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