La Trocha de Jucaro-Moron Historia de la linea militar en Cuba
Fortín de Murias
Trocha de Júcaro-Morón: Estrategia y Control
La Trocha de Júcaro-Morón dividía la isla de Cuba en dos mitades, extendiéndose desde la localidad de Júcaro, en el sur, hasta Morón, en el norte. La finalidad estratégica era aislar a las fuerzas rebeldes en la zona oriental de la isla e impedir que la insurrección se extendiera hacia occidente.
La idea fue concebida por el General español Blas Villate de la Hera, Conde de Valmaseda. Esta ubicación fue seleccionada estratégicamente debido a la estrechez de la isla en este punto, lo que permitía un ahorro significativo de hombres y materiales. Además, se trataba de un terreno llano y despejado, lo que facilitaba teóricamente su vigilancia.
El Puerto de Júcaro era el punto neurálgico de comunicación con el exterior; allí se desembarcaban las mercancías y las tropas destinadas a la región. Sin embargo, la construcción se realizó con excesiva premura, sin un plan uniforme, lo que obligó a constantes modificaciones. Considerada una instalación semipermanente, muchos fortines sufrieron graves problemas de inundación durante la época de lluvias debido a errores de diseño, y los caminos previstos para el movimiento de tropas resultaron, en muchos casos, impracticables.
Fortín Anfaredes (litografía)
Fuerte "Carril": albergaba cuadras en la planta baja
Fuerte "Quesada" junto a un ingenio
Vista de la línea férrea Júcaro-Morón
Hitos de la construcción
Año 1871: Se procedió al desbroce de una línea de aproximadamente 60 km de longitud y casi 1 km de anchura, aprovechando trazas que existían desde 1869.
Servía de acuartelamiento español
Fuerte San Miguel (mampostería)
Año 1872: La defensa se consolidó inicialmente con 17 fuertes principales. Entre cada uno de ellos, distanciados unos 1.800 metros, se levantó un fortín, sumando un total de 33 construcciones. La dotación estimada era de unos 5.000 soldados (cerca de 9 batallones de infantería) y apoyo de artillería variable.
Para mejorar la movilidad de las tropas, se construyó una vía de ferrocarril de vía estrecha de 53 km bajo la dirección del coronel Armiñan, centralizando las operaciones en Ciego de Ávila. Además, para agilizar las comunicaciones, se instaló una red de torres heliográficas.
Destacamento heliográfico español
Torre heliográfica de gran alcance
Año 1874: El general rebelde Pancho Jiménez, al mando de 200 hombres, consigue cruzar la trocha. En invierno, Carrillo hace lo mismo al mando de 500 hombres. Dos meses después, 800 mambises vuelven a atacar intentando dinamitar la línea férrea, produciendo grandes destrozos.
Fuerte rehabilitado (Fuente: EcuRed)
Fuerte rehabilitado
El general De la Concha realiza una inspección de la línea y, al considerarla en muy mal estado, valora su abandono. Finalmente, decide reformarla utilizando diversas unidades: tres compañías de bomberos, tres de ingenieros y tres de voluntarios y presidiarios.
Año 1875: La línea es traspasada por numerosos insurrectos (entre 400 y 500 hombres) en el mes de enero al mando de Máximo Gómez. Como resultado, se comienzan a alambrar diversos puestos de los que hasta el momento no se disponía.
Fuerte de mampostería
Fuerte del Parque
El sistema defensivo se reestructura en tres escalones defensivos, aumentando la guarnición a 10.000 soldados:
- Primer escalón: Puestos de escucha para observar los movimientos rebeldes con 2.000 soldados. Contaba además con puestos de caballería que custodiaban veredas y caminos, divididos en cuatro grupos de 500 hombres, subdivididos en secciones de 30 jinetes.
- Segundo escalón: Formado por 60 fuertes (con guarniciones de 200 hombres cada uno) protegidos por alambradas (de hasta 6 metros de ancho), trincheras, fosos y estacas. Se añadieron instalaciones de telégrafo para los fuertes de Júcaro, Ciego de Ávila y Morón.
- Tercer escalón: Una línea de fuertes en Río Grande, Jicotea, Los Negros, Lázaro López, Guadalupe, Chambas, Marroquí y Punta Alegre.
Último mapa trocha Júcaro-Morón
Año 1876: En diciembre, ocurre un curioso debate en el parlamento. El Ministro de Guerra admite no poder pagar los salarios de las tropas de ultramar, declarando que "no está facultado en multiplicar los panes y los vinos", y califica de inútil la trocha. Argumenta que el general insurrecto Agramonte ordenó no molestar a los soldados de guarnición porque equivalía a tener 5.000 prisioneros. El ministro niega el abandono de la línea y asegura haber enviado tres batallones de la guardia civil y voluntarios.
Hitos destacados de 1876:
- 26 de mayo: Máximo Gómez, con 1.164 hombres, se apodera de la localidad de Ciego de Ávila durante dos horas.
- 20 de julio: Manuel Suárez Delgado toma la localidad de Morón por varias horas, apoderándose de avituallamientos y armas.
Primer mapa trocha Júcaro a Morón
Año 1878: La guarnición de la trocha asciende a 20.000 hombres.
Año 1895: A pesar de los buenos servicios que prestó esta línea defensiva en la Guerra de los Diez Años, la ociosidad, la baja moral de las tropas y la dureza del servicio provocaron un progresivo abandono. La maleza comenzó a invadir las instalaciones y, ante la escasez de soldados, se cuenta que las tropas españolas llegaron a usar muñecos rellenos de paja para aparentar que las guarniciones estaban al completo.
Los mambises, muy activos, hostigaban de continuo las fortificaciones durante la noche sin que hubiera reacción defensiva, ya fuera por indolencia o por falta de tropas para salir en su persecución. El estado de abandono fue tal que, en una correría al mando de Máximo Gómez, los rebeldes rebasaron la línea de defensa destruyendo telégrafos, fortines y casi toda la vía férrea.
Año 1896: La era de Weyler
La situación cambió con el nombramiento del Capitán General Valeriano Weyler, en sustitución de Arsenio Martínez Campos. Weyler impuso un modelo táctico estricto para evitar emboscadas: las tropas debían avanzar flanqueadas por guerrillas que se movían en binomios. Ordenó al comandante de la trocha, Alonso Gasco, la reparación inmediata de las defensas y la adquisición urgente de proyectores de luz y dispositivos telefónicos para cada fuerte.
Embarque de tropas españolas por tren
Destacamento de vagones blindados
Además, Weyler implementó cambios tácticos fundamentales:
- Reorganización: Se suprimieron los destacamentos dispersos en fincas particulares, reemplazándolos por fuerzas de voluntarios. Esto permitió reorganizar los batallones en unidades completas, con sus jefes y oficiales naturales al mando.
- Movilidad de la Caballería: Se buscó neutralizar la caballería rebelde reduciendo el equipo del soldado español para ganar movilidad, sustituyendo el machete por el sable reglamentario. Se ordenó la requisa de caballos para dotar de fuerza montada a cada batallón.
Reabastecimiento de tropas por línea férrea
Acontecimientos clave de 1896:
- 22 de diciembre: Simón Reyes dinamitó y descarriló la locomotora "La Cuenca" a 2 km de Júcaro, mientras transportaba tropas españolas.
Año 1897: Bajo el mando de Weyler, las obras de la trocha se intensificaron y alcanzaron su madurez técnica. El sistema defensivo se estructuró de forma rígida y metódica, abandonando la vieja nomenclatura basada en santos o topónimos para adoptar una identificación por punto kilométrico.
- 68 fuertes: Separados cada 1 km, equipados con sistemas de iluminación (encendiendo solo los impares por economía).
- 67 blocaos: Situados a 500 m de cada fuerte, guarnecidos por 8 hombres y un cabo.
- 401 puestos de escucha: Con 4 hombres cada uno, distribuidos tres entre cada blocao y fuerte.
- Cuarteles de cabecera: En el centro de cada 5 km (ej. Domínguez, La Redonda y Piedras), con capacidad para 1200 hombres.
El 8 de abril se instalaron aparatos de iluminación para prevenir las incursiones nocturnas, aunque con las limitaciones presupuestarias de la época. Poco después, el 24 de abril, se reforzó el sector norte. Hasta ese momento, la línea era vulnerable al poder rodearse por la zona de Morón y la Isla de Turiguanó (Laguna de la Leche). Se construyeron nuevos fuertes en Turiguanó para cerrar esta "lengua" de tierra.
Puesto de escucha avanzado
Fortín de la Laguna de Leche
Fortín de Castillito
Para este punto, el inventario era impresionante: 78 fuertes, 71 blocaos, 400 torres de escucha, red telegráfica, torre heliográfica, pozos de agua, fábrica de gas, tres campamentos con hospitales (Morón, Ciego de Ávila y Júcaro) y el ferrocarril operativo.
Innovación y estandarización
La trocha se convirtió en una obra de "nueva planta". Se dejó atrás el uso precario de juncos y madera, pasando a muros de mampostería de 5x5 metros. Los fuertes incorporaron depósitos de agua, baños interiores y tejados de chapa metálica. Incluso se implementaron escaleras retráctiles hacia el segundo piso para mayor seguridad ante ataques.
Soldados españoles en puesto de escucha
La necesidad de construir este modelo de forma masiva llevó a la creación de un sistema de encofrado moderno, casi como un prefabricado de la actualidad. Esto permitió no solo una mayor resistencia estructural, sino un ahorro significativo en tiempo y costes, logrando que los fuertes pudieran cubrirse unos a otros mediante fuego cruzado.
Fortín español en mampostería
Aunque los pozos de agua para los acuartelamientos parezcan un tema menor, no lo fue en 1870. En Holguín, numerosos soldados españoles sedientos bebieron aguas contaminadas de las lagunas, provocando una gran mortandad entre ellos.
En 1898, la guarnición de la Trocha de Júcaro a San Fernando contaba con la siguiente estructura de tropas:
Infantería
- Regimiento "Alfonso XIII" (batallones 1.º, 2.º y 3.º)
- Regimiento "Tarifa"
- Regimiento "Albufera"
- Regimiento "Reus"
- Regimiento "Chiclana"
- Regimiento "Llerena"
- Regimiento "Arapiles"
- Regimiento "Careliano"
- Regimiento "Murcia"
Caballería
- Escuadrones del Regimiento "Príncipe" (numerales 1 al 3)
Otros servicios
- 4.º Regimiento de Artillería de Montaña (3.º Batallón)
- 4.º Regimiento de Zapadores y Mineros (4.ª Compañía)
- Compañía del Batallón de Trenes (2.º, 3.º, 5.º y 6.º)
- 5.ª Compañía de Transporte
Soldado español con uniforme anterior al "rayadillo"
La trocha formaba una división independiente bajo el mando del General Adolfo Jiménez Castellanos, con el General de Brigada Arturo Alsina Netto como segundo al mando.
Durante 1898, los batallones de los regimientos Arapiles, Careliano y Murcia, junto con el 3.º escuadrón del Regimiento del Rey, formaron una brigada destacada al Cuartel de Estado Mayor, bajo el mando del General de Brigada don Figueroa y Hernández. Esta unidad operaba de manera independiente y fue posteriormente retirada de la trocha.
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